Viajar de Latinoamérica a Canadá es un proyecto hermoso y prometedor; sin embargo, existe un factor invisible que determina quién logra establecerse y quién se queda en el camino: la madurez migratoria.
Una vez dentro, aparecen el frío extremo, la añoranza por la familia, la urgencia de encontrar trabajo, etc.; realidades que siempre estuvieron allí, pero pasaron desapercibidas porque solo se vio el país como el “paraíso rosado” que mostraron las redes sociales o dibujó alguien más.
En el blog de hoy, abordaré un error común de inmigrantes que viajan sin un perfil bien construido, entran en riesgo de perder su estatus y buscan “soluciones fáciles” que los pueden afectar.
Lea conmigo hasta el final y conozca por qué la madurez migratoria es base para establecerse en Canadá, y en cualquier país.
Como abogada canadiense e inmigrante, he aprendido que la vida no es fácil en ninguna parte y que muchos proyectos migratorios nacen de una creencia simplista de que Canadá es un destino perfecto, un paraíso de nieve y paisajes hermosos donde cualquiera puede llegar a "reinventarse", ¡pero no es así!
Aquí hace un frío que no sentimos jamás en el trópico y el sistema de salud no es como el de nuestra Latinoamérica, donde el médico se siente cercano y recibimos atención inmediata. En Canadá, la soledad afecta; en algún momento deseamos tener a la familia cerca, pero para verla hay que asegurar primero la estabilidad migratoria y mucho más.
La “fantasía canadiense” surge gracias a algunos creadores de contenido e influencers que viajan al país para disfrutar de su lado turístico, mostrando lo mejor de sus ciudades y paisajes, pero omitiendo las exigencias de un perfil migratorio bien construido, comenzando por tener dominio de sus idiomas oficiales (inglés y francés).
Si solo se habla español, ¿cómo se pueden insertar al trabajo, a la academia o la sociedad?
La madurez migratoria es la capacidad del solicitante para aceptar si cumple o no con las reglas del país, dejando de lado expectativas emocionales o soluciones fáciles para enfocarse en construir un perfil sólido (idiomas, educación, experiencia) que se adapte a lo que necesita la ciudad específica donde tanto sueña vivir.
Lamentablemente, algunos extranjeros quieren vivir en Quebec, pero su pareja no está dispuesta a aprender francés. Sueñan con Vancouver, pero no hablan suficientemente bien el inglés ni se esfuerzan por avanzar.
Se quedan en la zona de confort y comienzan a planear cómo quedarse como personas vulnerables cuando no lo son.
¡Esto no debe pasar si su destino es Canadá!
Nota: La madurez migratoria comienza cuando usted decide dejar de escuchar solo lo que quiere, evita irse por soluciones fáciles —como pedir refugio sin estar en verdadero riesgo en su país— y empieza a prestar atención a la realidad.
La inmadurez migratoria no es solo una condición del solicitante; también es una responsabilidad compartida por aquellos profesionales que, conociendo la rigurosidad de las leyes de Inmigración Canadá, prefieren ofrecer soluciones fáciles.
Hemos visto con preocupación cómo, ante un perfil que no es bueno, se sugiere el refugio como una vía de escape.
¡El refugio es una medida de protección internacional, no un comodín para quienes no tienen el perfil adecuado!
Lo que dice la ley: “El deseo de un trabajo estable o una mejor educación para sus hijos no es motivo para solicitar asilo. Si se determina que no necesita la protección de Canadá, se le expulsará del país”.
Visite la página oficial sobre: Pedir asilo en Canadá y descubra más detalles de la ley.
“Hay que aceptar cuando el perfil no es bueno”
Existen casos reales de consultas migratorias donde el solicitante entra en pánico porque su permiso está a punto de vencer y su perfil no es suficientemente bueno para calificar a programas de entrada rápida como el Express Entry.
En consulta, personas con un permiso de trabajo al que solo le quedan seis meses de vigencia, un nivel de idioma intermedio y una pareja que no suma puntos al perfil obvian la valoración técnica y honesta del consultor regulado: el perfil no se ve bien para la residencia inmediata porque, sencillamente, el tiempo no da.
Segundas opiniones aseguran que no es necesario aprender francés y que su perfil está "bien", concluyendo que la supuesta solución a su caso es pedir refugio.
Nota de Immiland: En seis meses no se alcanza un nivel avanzado de idioma ni se construye una base sólida para competir en programas como el Express Entry.
Lo invito a ver nuestro video: La vida no es fácil en ninguna parte. Lo que he aprendido de mi vida en Canadá; donde doy más detalles sobre recomendaciones en consultas que comprometen su estatus.
Si desea, después del vídeo, puede compartir su opinión.
En Canadá, el dominio del idioma no es opcional ni un detalle secundario; es el alma del sistema de puntos en los programas migratorios.
Solo basta mirar los datos oficiales de los sorteos de Express Entry y diferencias en el puntaje de casi 90 puntos entre rondas generales y rondas en la categoría Dominio del Francés. Hablar francés puede llevarlo a conseguir la residencia permanente.
Para concluir, si usted y su pareja están dispuestos a invertir en su educación o en el perfeccionamiento del idioma o en los criterios que hagan falta, quiere decir que sabrán encontrar el éxito que buscan, de lo contrario, deben replantearse sus objetivos o preguntarse a qué vienen a Canadá.
Canadá se disfruta cuando el perfil mejora y se adapta a la necesidad del país.
¿Sabe si su perfil es bueno? Entender el plan migratorio es el primer paso. Si desea conocer sus posibilidades reales de emigrar a Canadá, en Immiland Law Professional Corporation, lo podemos ayudar.
En Immiland Law Professional Corporation, somos consultores regulados CICC y abogados canadienses especialistas en hacer realidad su sueño de emigrar a Canadá.
Ayudamos a la población inmigrante a establecerse legalmente y a mejorar su perfil para aumentar sus probabilidades de éxito en cada trámite. Agendar consulta aquí.
Espero que esta reflexión lo ayude a tomar las riendas de su proceso con honestidad, enfoque y la madurez necesaria para convertir su plan en una realidad legal y exitosa en este gran país.
¡Hasta el próximo blog donde seguiremos construyendo su sueño canadiense con profesionalismo y empatía!
Con amor,
Immiland Law Professional Corporation